Pareces una yonqui

Toño me ha dedicado hoy el saludo que ha dado nombre a este post.

Me he resfriado, creo que de miedo.

De mucho miedo porque hoy hubiera pagado por no ir a trabajar de semejante trancazo.

El miedo es el peor de todos los virus.

Miedo a que no salgan las cosas como yo quiero.

Eso es lo que me enferma.

Luis dice que no cree en los resfriados y claro ahora entiendo por qué, es que él nunca tiene miedo. Y cuando lo tiene le importa un comino.

Con razón no se resfría.

O también me podría haber resfriado de injusticia.

Hoy me han llamado los de Acnur: y he recordado que no entiendo por qué me desocupo tanto de las cosas importantes.

Todo me importa ahora, todo lo que no importa. Salvo lo mío que es lo más importante.

Por ejemplo me importa mucho el pelo, llevar bonito el de la cabeza y eliminar el del resto del cuerpo; no sé por decir algo. Pero, parece que no me importa que los niños mueran.

O por ejemplo, este viernes me hice muy fan de Antonio Orozco porque lo vi en un programa donde los niños cantan y me pareció muy tierno. Pero sigo echando la culpa de los males sociales a los políticos sin importarme que no muevo un dedo como ciudadana más allá de mi hogar (más que nunca dulce hogar), mi familia y mis amigos.

Ciudadana. Ciudadanas y ciudadanos responsables.

Me importa, nos importa eso: lo que no importa y lo mío y directamente nuestro.

(En general: porque el amor, el universal, nos importa siempre, a todos…… pero nos despistamos tanto)

Menudo resfriado.

Global.

Éste sí es peor que el mío.

En fin, vaya con el resfriado.