Esencia de violeta

Brindaré por ti,
y por mí
y porque al fin aquel día me emborraché
y pude vomitar toda la angustia que aquellas canciones
me habían metido en el cuerpo.
Por los cuarenta,
por todos los que vengan
porque la vida sea muy larga
y porque tengamos muchas más.
Porque las palabras se queden en el papel
y podamos tirarlas a nuestro antojo.
Por todos los alfileres que me encuentro
y guardo en la misma caja por si un pinchazo a deshora.
Brindaré por el más aquí,
por el ahora y todo lo que dejamos para después.
Por los deseos, porque lo mejor siempre esté por llegar.
Por aburrirme de vez en cuando
y por ser capaz de ese granito de arena que me corresponde.
Porque dieciséis millones son muchos más que casi ocho en unas elecciones.
Por la cordura.
Porque quepamos todos.
Porque entren de una vez todos los que se han quedado fuera.
Brindaré por ese punto que le da la violeta al champagne.

No name

Jean Ayres. Una de mis mujeres favoritas. Desarrolló la Teoría de la Integración Sensorial.
Jean Ayres. Una de mis mujeres favoritas. Desarrolló la Teoría de la Integración Sensorial.

Sentada en el sofá
después de fumar
mientras escucho Viva Hate en mi nuevo tocadiscos.
Que un tocadiscos sea nuevo es raro.
Todo vuelve: las riñoneras, el body (que me tiene loca, y no sé ni siquiera cómo se llama ahora) tan viejunos que pensábamos que desaparecerían para siempre.
Pero el tocadiscos,
sigue llamándose igual.
Bueno, no sé si tiene otro nombre moderno
o si ahora se usa un anglicismo para nombrarlo.
Es raro.
Lo del tocadiscos.
Como lo de la gente que dice que las palabras hacen ruido unas veces y otras no.
¡Pues claro!
Que alguien que ha dicho tanto ruido escriba sobre que los demás hacen ruido al hablar…
Aunque más que raro, esto es bastante habitual.
Siempre nos parece que tenemos la razón, no vemos más allá de nuestra nariz. Normal, cada uno es uno mismo. No podemos ser objetivos…Bueno, Sesha sí que puede: pero para eso ha tenido que hacer un millón de meditaciones y estudiar con maestros orientales como el Pequeño Saltamontes además de relacionarse con los místicos y ver universos del pasado y del futuro.
Vamos, que las personas que nos gustan no nos hacen ruido; pero como no nos gusten, ya nos podemos preparar al ruido. En realidad no nos molesta el ruido de los otros, si no la proyección de nosotros en ellos. Pero como no lo sabemos creemos siempre que es el otro.
Fumar no se lleva, es más viejuno todavía que el body o el tocadiscos nuevo.
Tendré que plantearme dejar lo de fumar, para hacerme la moderna aunque sea.
Y dejar el ruido también. El ruido que no está en los demás sino en nosotros : lo interpretamos y lo pensamos. Los demás… los demás están ahí.
No name es un bonito nombre para una canción, sí.
Creo, que antes de dejar de fumar, me iré a dormir y leeré El Principito; sobre las gentes que viajan de un lugar a otro pero no saben donde van y también sobre lo de domesticar. Y dejaré de pensar en que Los Juegos del Hambre me recuerda a ese examen que voy a hacer donde sólo sobrevivirán nueve: los demás mueren todos.
Iré a dormir. Con mis ruidos, los de Morrisey han dejado de sonar ya hace un rato.
Fin de no name.

I Look Out For Albinism

#ILookOutForAlbinism
#ILookOutForAlbinism

Hoy es el Día Internacional de Sensibilización sobre el Albinismo. Y la Asociación Alba pone en marcha esta campaña que me gusta tanto.

Súmate a la campaña “Miro por el Albinismo” con un sencillo gesto: hazte una foto señalándote el ojo y súbela a las redes con el hashtag ‪#‎ILookOutForAlbinism

 

Río Paraíso

 

Maceta de rafia y edding
Maceta de rafia y edding

Lo cuenta todo
¡lo cuenta!
¡callad!
que lo cuenta.
¿Lo cuento?
¿o no lo cuento?
Lo cuento.
Sí lo cuento.
Pero no lo digo.
Todo
no puede decirse nunca.
Porque aunque cuente
todo lo que quiero decir.
Y no diga lo que no cuento.
Aunque quisiera decirlo todo.
Nunca lo contaría.
No puedo.
Nadie puede.
Nada se cuenta.
No puede decirse todo.
Porque todo:
nunca se sabe.
Nadie lo sabe.
Y ahora
¿qué cuento?
Nada.
No digas nada.